lunes, 5 de noviembre de 2018

ejemplos de la delincuensia juvenil:

Intentando identificar por grupos las diversas formas de delincuencia diferentes criminólogos han coincidido con la clasificación de los delincuentes, se han identificado plenamente 3 de estas categorías, los prosociales, los antisociales, y los asociales. Hay delincuentes cuya actitud frente a la vida es de índole “convencional” (prosocial), una segunda clase que mantiene la misma actitud del ambiente “subcultural” del que procede (antisocial) y la tercera clase cuya actitud es flexible y “ambivalente” son los (asociales). Sin embargo estas categorías están hechas sobre bases de actitudes sociales de la situación al medio ambiente, por lo tanto, no es posible encontrar en ellas un esquema propuesto por psicólogos o psiquiatras.
como enfrentarla :

Cuando se trata de combatir los focos de delincuencia, las ideas e iniciativas no sólo tienen que estar dirigidas a detener jóvenes y hacer redadas para marginarlos socialmente por su supuesta peligrosidad. Se necesitan también propuestas que los ayude a insertarlos en la sociedad como ciudadanos normales.
También podemos buscar ideas que les impida fomentar o hacer nidos de delincuencia. Uno de estas tareas apuntan a terminar con los sitios eriazos o edificios abandonados que son el lugar ideal para que los delincuentes planifiquen, se oculten o los utilicen de guarida.
De esta manera vamos limpiando la ciudad, y sacando lugares que se convierten en un gran peligro para los transeúntes.
Pero no debemos conformarnos sólo con arrasar con los sitios abandonados. Se pueden realizar otras acciones que también apunten a terminar con grupos y pandillas que se dedican a delinquir.
La creación de parques y recintos de distracción como multicanchas también ayudan a que los jóvenes distraigan su atención en otras acciones más productivas. La realización de talleres, musicales, artísticos y deportivos, son ideales para que en forma grupal, los jóvenes puedan desarrollar sus habilidades.
El ideal es que siempre tengan distracciones para mantenerse alejados de graves peligros como la droga y la ejecución de delitos irremediablemente los lleva al mundo delictual.
No podemos descuidar el rol de padres, que es clave para que siempre puedan tener un consejo oportuno, el apoyo en la crisis y sobre todo cariño, para que no pierdan su condición de hijos y que necesitan ayuda hasta el fin de sus días.
Tenemos que trabajar en prevención y no por reacción, cuando ya está todo consumado, cuando los jóvenes forman parte de pandillas o bandas e inmersos en la dependencia de la droga.
Si actuamos a tiempo, podemos cambiar esta tendencia de ver cada vez a más menores de edad prontuariados, detenidos, citados a la Fiscalía y llenos de problemas.
Nuestra propuesta es combatir la delincuencia juvenil no con policías, sino con oportunidades, con recintos recreativos, con orientaciones adecuadas, con afecto y con una mayor inversión de tiempo para ellos. Con un poco de amor podremos rescatar a muchos jóvenes.
lugares donde se encuentran mas la delincuencia juvenil :

Colombia es la zona de Latinoamérica  con mayor delincuencia juvenil, ya que la gran diferencia entre ricos y pobres y sobre todo la imposibilidad de progresar socialmente causa violencia: la frustración se suma a la evidencia de que no hay otra alternativa para cambiar el destino personal. El periódico virtual colombiano eltiempo.com publico el 30 de agosto del 2012 un informe alarmante de la policía :
Cifras de la Alta Consejería para la Seguridad Ciudadana señalan que entre marzo del 2007 y junio de este año -es decir, en la vigencia del nuevo Régimen Penal para adolescentes-, unos 3.000 menores entre los 14 y los 18 se vieron envueltos en asesinatos: 600 cada año.

Brasil otro de los lugares con mayor delincuencia, se ha podido saber que de acuerdo con un estudio, los homicidios son la principal causa de muerte de jóvenes entre 15 y 24 años. En la última década, este tipo de crimen fue responsable por casi 40% de las muertes de jóvenes en Brasil, mientras en la población adulta, el índice quedó cerca del 2%.

Cifras de la Alta Consejería para la Seguridad Ciudadana señalan que entre marzo del 2007 y junio de este año ,es decir, en la vigencia del nuevo Régimen Penal para adolescentes, unos 3.000 menores entre los 14 y los 18 se vieron envueltos en asesinatos: 600 cada año.
Brasil otro de los lugares con mayor delincuencia, se ha podido saber que de acuerdo con un estudio, los homicidios son la principal causa de muerte de jóvenes entre 15 y 24 años. En la última década, este tipo de crimen fue responsable por casi 40% de las muertes de jóvenes en Brasil, mientras en la población adulta, el índice quedó cerca del 2%.

Brasil otro de los lugares con mayor delincuencia, se ha podido saber que de acuerdo con un estudio, los homicidios son la principal causa de muerte de jóvenes entre 15 y 24 años. En la última década, este tipo de crimen fue responsable por casi 40% de las muertes de jóvenes en Brasil, mientras en la población adulta, el índice quedó cerca del 2%.
México al igual que las otras dos ciudades comentadas con anterioridad tiene un elevadísimo número de jóvenes que se dedican a las practicas delictivas y no solo ya atracos a mano armada, sino que los homicidios cada vez cobran mayor importancia. Un ejemplo ocurre en Ciudad de México, donde según la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal entre enero y septiembre del 2009, 2.273 menores de edad cometieron algún delito.
TIPOS DE DELINCUENCIA JUVENIL:

EL INSOLENTE: Es el delincuente juvenil que presenta una estructura psicológica y un patrón conductual condicionado por un trastorno de la función socializadora y educativa “vínculo paterno” (Barudy, 2000). Lo cual denota un tipo delictivo impulsivo, poseedor de un pobre autoconcepto, habilidades interpersonales disfuncionales y de una actitud oposicionista en cuanto al respeto de las normas sociales. Este tipo de delincuente juvenil es el más común de todos y el que presenta una mayor probabilidad de rehabilitación y reinserción social. Sus procesos resilientes se encuentran estancados, pero con posibilidades de desarrollo.

 El INDOLENTE: Este tipo de delincuente juvenil, presenta una estructura psicológica y patrones conductuales condicionados por el trastorno de la función nutridora “vínculo materno” (Barudy, 2000). El “indolente” presenta trastornos del apego y de la empatía, lo cual denotaría un perfil psicológico disfuncional en cuanto al establecimiento y mantención de vínculos interpersonales através del tiempo, además de ser incapaces de reconocer necesidades y sentimientos en terceras personas. Éstos delincuentes, se caracterizan por un bajo control de sus impulsos, pudiendo alcanzar rápidamente niveles altos de agresividad y violencia. Las posibilidades de rehabilitación, considerando mecanismos actuales para la rehabilitación, son bajas debido a que sus procesos resilientes.
El INCORREGIBLE: Este tipo de perfil delictivo es el menos común de todos, el que presenta un mayor nivel de reincidencia delictual violenta (actúan en solitario), son los más peligrosos en cuanto a su expresividad y potencial criminal. Su nivel de disfuncionalidad y psicopatología es más bien global o generalizado, en el se presentan trastornos agudos tanto en sus funciones socializadoras, educativas y nutridoras (Trastorno de vínculos paternos y maternos). Este tipo de delincuentes son incapaces de sentir remordimiento, proyectan un nivel de violencia extrema, disfrutan del peligro y llegan a sentir placer con el sufrimiento ajeno (sádicos). Su probabilidad de rehabilitación con las actuales políticas de intervención, hacen prácticamente nula sus posibilidades de rehabilitación y reinserción social.

CONSECUENCIAS :

Se deberían de analizar las causas de esta delincuencia juvenil, el mayor detonante de estas situaciones,  lo cual sería aconsejable y  necesario.
Quizás tenemos niños con demasiada libertad y pocas responsabilidades, o niños maltratados psicológicamente, con un nivel de exigencia inadecuado para su edad, o con poca atención por parte de los adultos.
Todas estas situaciones conducen al mismo sitio: niños con altas posibilidades de tener problemas en un futuro no muy lejano.
No siempre es así, eso hay que tenerlo claro, pero si estamos ante un menor que ha cometido un delito, sea del tipo que sea, y empezamos a indagar un poco en su vida veremos que no todo es perfecto, aunque debemos partir siempre de la base de que no existe la fórmula adecuada para educar a un hijo, y que la situación flojeara por un lado o por otro, conduciendo en ocasiones a situaciones realmente graves.
Cada país tiene su propia legislación al respecto, más o menos dura, prestando más atención a unos aspectos o a otros.
En nuestro país la legislación actual en materia de menores se puede interpretar de diferentes maneras, pero la conclusión será siempre la misma sobre la delincuencia juvenil: no es una ley sancionadora sino reparadora, intentando que el menor delincuente recapacite sobre las acciones ejecutadas y salga del internamiento (o de la medida impuesta) con el firme convencimiento de que actúo mal.
  1. DELINCUENCIA JUVENIL

CAUSAS:
La delincuencia de los menores de dieciocho años no ha dejado de aumentar en la última década, de tal forma que supone aproximadamente el 15% del volumen de la delincuencia general total.
Dentro de las figuras delictivas cometidas por delincuentes juveniles, las más habituales son: homicidio, fraude, delito sexual, tráfico de drogas, robo, agresión a personas, desórdenes públicos o vandalismo, entre muchas otras.
A la hora de preguntarse los motivos de aparición de este tipo de delincuencia, se puede hacer referencia a tres tipos específicos de expresión:
  • "Conductas de ocasión" se refiere a aquellos comportamientos marginales menores, riesgos de la vida cotidiana. Son el reflejo del precio que el joven tiene que pagar por adaptarse a unas normas sociales con las que todavía no está familiarizado. Este tipo de conductas afecta al 80% de los jóvenes que han tenido problemas con la justicia.
  • "Conductas de transición" engloba a comportamientos delictivos más severos, llevados a cabo en un periodo de tiempo delimitado. Es la respuesta a situaciones conflictivas derivadas del contexto familiar o escolar. Afecta al 10% de los jóvenes delincuentes.
  • "Conductas de condición" son las conductas llevadas a cabo por jóvenes que persisten en su actitud antisocial, afectando a su estilo y modo de vida, como un ciclo más de su carrera de